Yamara Arcia: “lo importante es no detenerse”

Siempre tuvo claro que sería diseñadora de vestuario. No lo pensaba con todas esas letras, pero supo desde los juegos infantiles que lo suyo era cubrir el cuerpo con buen gusto y comodidad. Hoy la joven Yamara Arcia Serrano es una de las creadoras más aplaudidas en las pasarelas cubanas.

La profesora del Instituto Superior de Diseño (Isdi) presentó una colección junto al orfebre Jorge Oliva, en la tercera Semana de la Moda, celebrada en La Habana del 25 al 29 de octubre de 2017. Tuvo éxito la propuesta de modernizar la tradicional guayabera, e incluirle accesorios realizados con la técnica de filigranas, delicados hilos de plata con los cuales Oliva contribuyó al concepto de Arcia: “Rescatar el uso de esta prenda tan típica y darle aires mucho más contemporáneos”.

Para ella es fundamental que la pasarela criolla se pueble de prendas funcionales, al alcance de la mayoría de las personas, dice en la entrevista con Amano.   

¿Cómo llegaste a esta especialidad?

– Desde niña me interesó la moda, pero no sabía que existía el Isdi, ni que se podían estudiar los textiles. Soy graduada de técnico medio en informática y me especialicé en realización digital. Por esa vía conocí a profesores del Instituto que me descubrieron el diseño académico.  

¿Quiénes son tus referentes?

– No los encuentro en el ámbito de los textiles exclusivamente. Antes de entrar al Isdi conocía nada más que las grandes casas de modas, como Chanel y Dior. Hoy mis principales referentes son los profesores del Instituto, me inspiran y aprecio mucho sus valoraciones sobre mi trabajo.

También me ha ayudado trabajar en proyectos como el grupo Espacios, dirigido por Vilma Bartolomé. Ellos intervienen los lugares y realizan todo: la arquitectura, la gráfica, el diseño de productos, así como los textiles para uniformes, decoración y mobiliarios. Allí adquirí experiencias y conocí colegas de todas las especialidades.

La joven Yamara Arcia (derecha) fue una de las diseñadoras más aplaudidas durante la Semana de la Moda.

¿Cómo valoras la enseñanza del diseño de vestuario en nuestro país? 

– Son pocos quienes deciden estudiarlo, tenemos una matrícula de tres o cuatro personas por año. Se debe a las limitaciones que pueden encontrarse cuando se gradúen. Una de las causas principales es que la industria textil está “deprimida”, aunque siempre digo: si tienes ganas de hacer buscarás las alternativas para tu trabajo.

Creo que en la percepción sobre el estudio del diseño de moda también incide la poca divulgación sobre los nuevos modistas de la Isla. Por lo general la televisión muestra el trabajo de dos o tres creadores empíricos, no graduados del Instituto. Los jóvenes no consideran imprescindible a la academia para el desarrollo de sus carreras profesionales, y eso es un error, porque el diseño hay que estudiarlo. Crear vestuarios es más que coser y cantar, o preparar una colección.

La carrera tiene nuevas posibilidades en el contexto actual…

– Hay muchos lugares donde podemos intervenir. Los cambios económicos y la apertura a relaciones con otros países generan oportunidades y nuevos espacios que nos necesitan. En el turismo, por ejemplo, se requiere diseñar y ambientar espacios, uniformar a las personas. Allí no vamos a repetir lo mismo, los clientes quieren personalizar la imagen de sus negocios, que ayude al marketing y gestión de ventas. No hay necesidad de buscar profesionales fuera, aquí hay talento para llevar acabo todos los proyectos.

Las joyas del orfebre Jorge Oliva acompañaron los diseños de Yamara Arcia.

¿Cómo se viste el cubano?

– Históricamente le ha gustado presumir mucho, vestir con elegancia. Claro, esta generalidad varía según los grupos sociales. Hoy hay mucha imitación de lo extranjero, quizás por la influencia de los audiovisuales. A veces estas soluciones son acertadas para nuestro entorno, otras no. Por eso hay que divulgar lo nuestro.

¿Qué atenta contra la proliferación de un diseño cubano autóctono?

– Las ganas de contribuir a un diseño cubano son muchas, y a veces logramos hacer realidad nuestros conceptos. Sin embargo, los materiales son difíciles de conseguir, se encarecen, y eso hace que nuestro producto también se encarezca. Yo no puedo diseñar y producir para un gran sector de la sociedad, porque muchas veces no encuentro la materia prima.

¿Cómo surgió la colección que presentaste en la Semana de la Moda?

– El concepto nació por las solicitudes de personas e instituciones. Yo tenía ya algunas variantes y aproveché el evento para difundir mi interpretación de la guayabera y mostrar a los estudiantes que se puede visibilizar nuestro trabajo.

Utilicé el crochet combinado con tejidos planos y elementos que están en tendencia, como los vuelos, escotes, transparencias. Con Jorge Oliva me propuse rescatar la filigrana, él usa en pendientes y collares símbolos como la mariposa blanca, la Flor Nacional.

Durante la Semana de la Moda, Arcia llevó a pasarelas su propuesta de modernizar la tradicional guayabera.

¿Qué aspiraciones tienes para tu obra?

– Trabajo en la creación de una web donde mostrar y vender mis diseños, porque ahora no tengo un lugar donde asentarme. Además, seguir colaborando en la realización de audiovisuales, he participado en clips de Los Van Van, Manolito Simonet, El Niño y La Verdad, Niurka Reyes, Pavel Molina, entre otras agrupaciones.    

También quiero que prospere mi marca, “Por Talla”, en cuyo concepto juego con la idea de hacer ropa a la medida y con la expresión del habla popular que define lo bueno de esta manera: ¡Está en talla!

¿Dónde se puede conocer lo nuevo del diseño cubano?

– Mira, Amano es un medio que nos ayuda a ver qué está sucediendo con los jóvenes diseñadores, darnos a conocer. La Fábrica de Arte Cubano y la Casa de la Obra Pía también abren sus espacios para nuestro trabajo. Fuera de allí, están los eventos esporádicos como la Feria Internacional de Artesanía o la Semana de la Moda. Necesitamos muchos más, pero no podemos dormirnos esperando que surjan. Lo importante es no detenerse.



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